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3/7/11

La edad de oro (1930) Luis Buñuel



La edad de oro (1930) Luis Buñuel
Toda una declaración de principios, tras el impacto de Un perro andaluz (1929), que Buñuel mantuvo con coherencia durante toda su filmografía, que él entendía una expresión de poesía como todo aquello que “pueda contener de sentido liberador, de subversión de la realidad, de umbral al mundo maravilloso del inconsciente, de inconformidad con la estrecha sociedad que nos rodea”. Memorable la escena a los pies de la estatua, una de las cumbres del erotismo y del amour fou. 
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13/6/11

la naturaleza: La luz azul (1932) Leni Riefenstahl + Muerte en los pantanos (1958) Nicholas Ray


Programa doble
La naturaleza
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La luz azul (1932) Leni Riefenstahl
A veces pienso que deberíamos ver las películas sin saber quién las ha dirigido, para no estar condicionados... durante años me negué a ver, ni siquiera por su importancia cinematográfica e histórica nada de Leni Riefenstahl, pero ayer vi "La luz azul" (1932)... Todo el mundo tiene un pasado, pero en este caso mucho más bucólico y digno. En aquella época, se estilaban en Alemania las "películas de montaña", de las que ésta es un ejemplo de lo más agradable y notable. 

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Muerte en los pantanos (1958) Nicholas Ray
Una película soberbia en la que el director plasma su amor y preocupación por la naturaleza, acercándose al cine de aventuras, pero con una mirada ecológica y equilibrada, avanzada sin duda a su época, que hoy emerge como éticamente relevante además de cinematográficamente admirable. 
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4/6/11

Cuatro de infantería (1930) G.W. Pabst

Cuatro de infantería (1930) G.W. Pabst
La guerra, ese negocio estúpido y malvado, a menudo se enfoca en el cine con una óptica idealizadora o candorosa, limando asperezas, o bien se vuelve un espectáculo más bien feísta y sórdido en el que recrearse. Sin embargo, el todavía no suficientemente valorado G.W. Pabst, un maestro con notables joyas en su filmografía -"Bajo la máscara del placer" (1925), La caja de Pandora (1929), "Tres páginas de un diario" y "La comedia de la vida" (1931), también conocida como "La ópera de cuatro cuartos"- afrontó la guerra con talento, mesura y una lucidez antibelicista encomiable. Posiblemente sea la obra maestra del cine bélico, o más bien una obra honda y humana ambientada en tiempos de guerra.
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29/5/11

Satanás (1934) Edgar G. Ulmer

Satanás (1934) Edgar G. Ulmer
Boris Karloff y Bela Lugosi encabezan el sobresaliente reparto de este fascinante clásico de terror de la Universal. La atmósfera creada por su director, el no siempre lo bastante alabado Edgar G. Ulmer, embriaga y sobrecoge imbuyendo a un relato sombrío, negruzco, y directamente perverso, poderosas luces expresionistas en una amalgama visual sorprendente y magnética. Su título original, "The black cat", ya anuncia la nociva presencia del mal, caminando con la suave ferocidad felina de un gato negro.
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26/5/11

El capitán Blood (1935) Michael Curtiz

El capitán Blood (1935) Michael Curtiz
Una película imprescindible, el modelo a seguir, en el cine de aventuras, que además consagró a Errol Flynn, bellamente acompañado por Olivia de Havilland, en un conjunto lleno de brío, muy bien llevado por Michael Curtiz. Quizá, cuestiones técnicas y económicas, sólo le falta el technicolor de la posterior "Robín de los bosques" (1937), con la que comparte director y protagonistas, bueno, en realidad no le falta nada, pero es de las contadas películas en las que un uso vivo del color todavía haría más feliz la fiesta.
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12/4/11

La marsellesa (1938) Jean Renoir

La marsellesa (1938) Jean Renoir
La filmografía del gran Jean Renoir está llena de obras maestras (quizá la mayor "El río"), pero por si eso no fuera bastante hay que ponerse en situación. Esta película es notable, además de por su maestría (era de esperar siendo una película de Renoir) por la insólita manera en que se consiguió filmar. El proyecto fue financiado por la gente, que compró la película antes de ser rodada. Una película verdaderamente popular, en la que los acontecimientos revolucionarios fluyen con la grandeza y sencillez humana de uno de los grandes directores de la historia del cine. Viendo esta joya entra en lo posible acabar tarareando La Marsellesa.
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11/4/11

Mae West: No soy ningún ángel (1933) Wesley Ruggles

No soy ningún ángel (1933) Wesley Ruggles
La incomparable Mae West se convirtió en un mito erótico en los años 30, y sin duda sus notables réplicas, cargadas de chispa libidinosa, tuvieron mucho que ver... Además, su característico, algo exagerado pero coqueto, contoneo y su evidente alegría de vivir, la elevaron a los altares de musa del cine ¡¡¡imprescindible!!!, pues no ha habido otra igual. Nadie ha recogido su antorcha, muchas se han movido, muchas han proferido réplicas picantes, pero con Mae West se rompió el molde, sólo había una y en este film además de espabilar a un pelín pánfilo Cary Grant cuando aún no era Cary Grant (Cary Grant dijo una vez que el también quería ser Cary Grant) deja para la historia algunas de sus célebres frases, y de sus significativas miradas, más cargadas de delicia erótica que de burda lascivia, por eso era Mae West. Ella no descubrió el erotismo, pero lo hizo, si cabe, aún más delicioso.
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3/4/11

La momia (1932) Karl Freund + La momia (1959) Terence Fisher

Programa doble
La momia
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La momia (1932) Karl Freund
Uno de los inmensos clásicos del cine de terror de la universal, todavía inquietante y magnético, en el que la labor del gran director de fotografía, y aquí notable director, Karl Freund se ve respaldada por una interpretación antológica de Boris Karloff. El ambiente y el tono de la película hacen de lo sutil y sugerente algo mucho más aterrador que el actual despropósito de sanguinarias atrocidades. Menos es más cuando se llega a la esencia.
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La momia (1959) Terence Fisher
La adaptación de la Hammer quizá no es lo más logrado de la productora ni de su director estrella, y las comparaciones siempre son odiosas, pero se trata de un film interesante y digno, que por momentos logra sin duda su propósito. Aunque se trata de un film menor tampoco merece ser olvidado ni mucho menos lapidado. A su manera, la Hammer supo respetar la esencia del original y darle un brío propio, quizá ese sea el  gran mérito de la mítica productora británica.
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2/4/11

Make way for tomorrow (1937) Leo McCarey

Make way for tomorrow (1937) Leo McCarey
Una de las obras más grandes del gran Leo McCarey, en la que su sensibilidad, humanismo y talento cinematográfico emerge con una maestría maravillosa. Una película que, emparentada con "Cuentos de Tokio" del maestro Ozu, destila una entrañable comprensión de la vida, una hondura lúcida, que no fría sino cálida, sobre las complejas relaciones entre padres e hijos, ya mayores. Afortunadamente, estas relaciones han sido abordadas en el cine por directores de la talla de Ozu y McCarey. El cine se inventó para crear películas así, que iluminan por igual corazón y cabeza. En blanco y negro, pero recorridas por la luz naranja de la vitalidad.
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15/3/11

El doctor Jekyll y Mr. Hyde en el cine: El hombre y el monstruo (1931) Rouben Mamoulian + El doctor Jekyll y su hermana Hyde (1971) Roy Ward Baker

El clásico de Robert Louis Stevenson, "El doctor Jekyll y Mr. Hyde" ha sido llevado varias veces a la gran pantalla, pero quizá el mejor programa doble posible sea éste:
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El hombre y el monstruo (1931) Rouben Mamoulian
La maestría de Mamoulian, todavía no lo bastante reconocida, se expresa en cada maravilloso fotograma de esta obra maestra del género fantástico. Interpretada con un talento sublime por Fredric March, el original literario probablemente no ha tenido, tiene ni tendrá, mejor ni mayor adaptación al cine. La excelencia ilumina cada gramo de bendito celuloide recorrido de erotismo, violencia latente y elegancia. Una de esas películas que dan sentido a la invención del cinematógrafo.
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El doctor Jekyll y su hermana Hyde (1971) Roy Ward Baker
La adaptación de la Hammer fue una de las últimas obras maestras de la productora, y aunque se toma bastantes licencias sobre el original, como poco audaces, el resultado fascina aunando interpretaciones excelentes, fotografía y música notables y una labor de realización fantástica. Una adaptación alejada de la ortodoxia pero que agranda las venas ocultas que mejor supo avivar la mítica productora británica.
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13/3/11

La comedia de la vida (1931) G.W. Pabst

La comedia de la vida (1931) G.W. Pabst
La adaptación de “La ópera de cuatro cuartos”, de Bertold Brecht, es uno de los clásicos de la historia del cine, y ha sobrevivido, casi milagrosamente, a grandes adversidades como la persecución y destrucción de negativos de los nazis, que no lograron acabar con esta obra, recuperada y restaurada gracias a las copias supervivientes. La maestría de G.W. Pabst, increíblemente aún poco conocido, aflora en cada lúcido, cáustico y sublime fotograma de este film, además elevado más allá de donde el lenguaje es capaz de expresar con las melodías ya inmortales de Kurt Weil, como su “Mack, el navaja”, que recorren tanto como vertebran un relato desarrollado con la solidez narrativa sólo al alcance de los más grandes cineastas de todos los tiempos. G.W. Pabst, sin duda fue uno de ellos.
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24/2/11

Le roman d'un tricheur (1936) Sacha Guitry

Le roman d'un tricheur (1936) Sacha Guitry
Esta película, no poco divertida, tiene un planteamiento cinematográfico original: narra la historia de un hombre que va haciendo trampas y más trampas, pero en su mayor parte con los recursos del cine mudo y la narración de la voz en off. Esta mezcla de cine mudo y sonoro es inusual, y la película adquiere una textura propia al dar la impresión de ser una cinta muda a la que se ha añadido el comentario hablado. En el fondo quizá este film evoca en cierto modo las primitivas proyecciones del cine mudo (que a menudo no fue del todo mudo) en las que, en directo, en la sala, había un narrador que iba explicando, de viva voz, la historia, práctica por ejemplo muy extendida en Japón, donde este oficio podía ser considerado todo un arte. Guitry plasma con esta propuesta singular un universo en apariencia ligero, pero sutilmente trufado de agudas reflexiones sobre la vida, la honradez, la estafa, al fin y al cabo sobre las engañosas apariencias de la vida.
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23/2/11

El silencio de eros, en la filmoteca

La filmoteca española ha organizado un ciclo titulado "El silencio de eros" que repasa algunas de las cumbres del erotismo cinematográfico en el cine mudo. El listado, que incluye 6 films protagonizados por Louise Brooks, es para quitar el hipo:

El silencio de eros
(con Louise Brooks)
A girl in every port (1928) Howard Hawks
Beggars of life (1928) William Wellman
La caja de Pandora  (1929) G.W. Pabst
The canary murder case (1929) Malcom St. Clair
Tres páginas de un diario (1929) G.W. Pabst
Prix de beauté (1930) Augusto Genina
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Austernprinzessin (1919) Ernst Lubitsch
Cagliostro (1929) Hans Stüwe
Flesh and the devil (1926) Clarence Brown
The wedding march (1928) Erich Von Stroheim
The river (1928) Frank Borzage
Camille (1921) Ray C. Smallwood
The docks of New York (1928) Josef Von Sternberg
Erotikon (1929) Gustav Machaty (también atribuida a Mauritz Stiller) 
La femme et le pantin (1928) Jacques de Baroncelli

14/2/11

Ámame esta noche (1932) Rouben Mamoulian

Ámame esta noche (1932) Rouben Mamoulian
Una obra maestra del musical que una vez más señala a Mamoulian como un director sobresaliente al que por alguna razón todavía no se reverencia lo suficiente. Exquisita, romántica, chispeante, cantarina... ¡un encanto de película!. Sólo el inicio ya es toda una demostración de fe en la poesía del cine, además de una sutil expresión de talento, de delicioso sentido del humor y de alegre amor por la vida.
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1/2/11

La calle 42 (1933) Lloyd Bacon + Vampiresas (1933) Mervyn Le Roy

programa doble: Cine musical
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La calle 42 (1933) Lloyd Bacon
Uno de los títulos clave de la historia del cine, pues significó el espaldarazo definitivo que necesitaba el musical. La historia, entre bambalinas, está bien llevada por Bacon, y las míticas coreografías de Busby Berkeley ya son parte del imaginario colectivo del género. Incluso puede verse a la gran Ginger Rogers. ¿Qué más se puede pedir?.¿Acabar tarareando la bella melodía que da título al film?.¿Bailotear, por patoso que uno sea, algo parecido al claqué?. Eso y más, en una película para la historia que todavía resulta maravillosamente ingenua y encantadora. 
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Vampiresas 1933 (1933) Mervyn Le Roy
Aunque este musical no es tan conocido, se trata de una delicia que posee además unos números musicales sorprendentes, imaginativos, ¡increíbles!. Estoy tentado de contar lo del violín...  pero no les cuento más, si les gusta el musical, no se la pierdan.
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31/12/10

El pan y el perdón (1938) Marcel Pagnol

El pan y el perdón (1938) Marcel Pagnol
Esta maravillosa película francesa es deliciosa. En un pueblo en el que sus habitantes discuten más de la cuenta, aparece un nuevo panadero, y su bella mujer. La mujer del panadero en un arrebato de pasión abandona a su marido, y todo el pueblo se pone patas para arriba porque el panadero, desolado, ya no es capaz de hacer pan... El final, con la aparición de la gata, Pomponette, es antológico, pero por supuesto, no lo desvelaré. Las interpretaciones son magníficas, el tono de la narración es prodigioso, y el director nunca pierde la atención al detalle, pero sin caer en el esteticismo. Una joya que atraviesa diversos géneros, en un matrimonio (o singular trío) perfecto entre el romanticismo, la comedia, el drama, con un talento increíble para plasmar temas prohibidos en la época, hacerlo con una sonrisa, sin perder la seriedad, pero sin caer en la gravedad. Exquisita y al mismo tiempo fluida y cercana. Una película que parece hecha como si tal cosa, creada con gran talento, sensibilidad y cariño, y alumbrada en estado de gracia para ser paladeada, lentamente, como un buen vino. 
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16/12/10

Olimpíada (1938) Leni Riefenstahl

Olimpíada (1938) Leni Riefenstahl
Magna obra de la documentalista germana, en perpetua adoración del cuerpo humano en movimiento, con su notable belleza y grandiosidad, empañada por la exaltación nazi, no en vano se relatan los juegos de Berlín presididos por el productor del film, Hitler. Los medios técnicos puestos a disposición de la realizadora fueron descomunales, y la labor de montaje extenuante y gloriosa, pues el resultado es una oda a la belleza del deporte y el cuerpo humano que trasciende su evidente naturaleza propagandística. Riefenstahl adoraba por igual tanto la ideología nazi como la sublime alegría del deporte, su sobrecogedora tensión y esfuerzo. Esta poesía del deporte, que la directora expresa con gran talento, valiéndose también de ciertas audacias de las vanguardias, redime al conjunto, extenso y quizá insuperable, de su intención, lamentable, hitleriana. Sin duda, junto a "El triunfo de la voluntad" y "El nacimiento de una nación", es una de las películas que más quebraderos de cabeza nos ha dado a quienes amamos más la vida que el cine, pues su excelencia cinematográfica no debe hacernos olvidar sus nocivas intenciones.
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21/9/10

Un ladrón en la alcoba (1932) Ernst Lubitsch

Un ladrón en la alcoba (1932) Ernst Lubitsch
Hay películas buenas, muy buenas, las hay maravillosas, hay obras maestras, y luego están las obras maestras sin las que el cine no podría ser catalogado de arte (séptimo arte, o quizá octavo, que la fotografía nació antes). Si hubiera que buscar un sinónimo para comedia elegante, sofisticada, sutil, chispeante, genial y llena de talento cinematográfico, bastaría con decir... Lubitsch. Y si hubiera que elegir entre las 10 mejores comedias de la historia del cine, ¿podría quedarse fuera de la lista "Un ladrón en la alcoba"?. Yo no sería capaz, el toque Lubitsch está en cada detalle de esta comedia refinada, pícara, romántica y sutilmente erótica, con ese erotismo sublime sólo al alcance de los espíritus más elevados. Como dijo Billy Wilder, el genial Lubitsch "con una puerta cerrada conseguía más de lo que la mayoría de directores consiguen hoy con una bragueta abierta", gran verdad, y todavía sigue siendo cierto, incluso cada día más cierto. Y aún sigue siendo el paradigma, el modelo a intentar imitar (pero inimitable) de la comedia. En todo curso de cine debería haber una asignatura titulada "Ernst Lubitsch, el arte de la comedia cinematográfica".
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12/9/10

Mae West: She done him wrong (1933) Lowell Sherman

She done him wrong (1933) Lowell Sherman.
Mae West... ¿qué se puede decir de ella?. Todo, todavía todo, cada vez más todo. Su ingenio, desparpajo y picardía son ya parte de la leyenda del Hollywood clásico, y sus réplicas han quedado ya en las antologías. Y aunque no fuera un ángel, ¿qué falta hacía?. Así mejor, con esa gracia más divina que infernal, con sus sutiles referencias sexuales, siendo tan buena como "mala". Y en esta comedia, por si esto no era bastante, encima sale un jovencísimo Cary Grant, el gran Cary Grant...  Dos de los mayores mitos del cine de todos los tiempos en una misma película. ¿Se la van a perder?.
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8/6/10

Medianoche (1939) Mitchell Leisen

Medianoche (1939) Mitchell Leisen.
Hablan malas lenguas que el gran Billy Wilder dio el salto de guionista a director porque se sentía descontento con las películas que Leisen realizó con sus guiones, pero esto no se entiende una vez se ha disfrutado de la maravillosa obra maestra que es "Medianoche", un film que se puede poner sin rubor a la altura de los logros de Lubitsch,  Preston Sturges, o Gregory La Cava. La magnífica dirección de Leisen (increíblemente olvidado en nuestros días) dota a la película de un aura de sutil elegancia no exenta de lucidez y de medida pero certera disección social, y del nervio narrativo imprescindible para que un film delicioso pero sin sacarina alce el vuelo como si tal cosa, fluyendo suavemente a través del tiempo y el espacio. Magia del cine.
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